Algunos alimentos pueden ser el complemento ideal de los masajes sensuales en el centro de Madrid. Desde bien antiguo, hombres y mujeres han buscado en diferentes sustancias fórmulas milagrosas con las que potenciar el deseo sexual e incrementar el deseo en la pareja. Así fueron descubriendo que a algunos alimentos se les podían atribuir estas cualidades, en especial cuando su procedencia tenía algo de exótico. Esto se dio especialmente tras el descubrimiento de América y la variedad de productos que de allá trajeron los primeros exploradores.

El chocolate es, probablemente, uno de los alimentos más utilizados cuando se trata de combinarlos con los masajes sensuales en el centro de Madrid. Algunas fuentes atribuyen al chocolate el secreto del éxito del célebre Giovanni Giácomo Casanova. 

Fueron los antiguos romanos quienes comenzaron a considerar las ostras como uno e los más potentes afrodisiacos. No había poción ni elixir de amor que no tuviera entre sus ingredientes una buena cantidad de ostras.

Las flores de la platanera tienen una maravillosa forma fálica y son, en parte, responsables de la popularidad de las bananas como comida afrodisíaca. Además de ser ricos en potasio y vitamina B, imprescindibles para la producción hormonal sexual, nadie duda de que la peculiar forma y el dulce sabor de los plátanos incorporan una gran carga sexual a una comida de tintes eróticos.

No se puede dejar de mencionar los higos, cuyos poderes también eran conocidos por los romanos, ni, por supuesto, las fresas o las frambuesas, frutas que despiertan pasiones y a los que algún maestro de la literatura erótica llegó a calificar como pezones de fruta.

Hay muchos alimentos, dulces y salados, que pueden despertar las más escondidas pasiones, sobre todo cuando los saboreas en la grata compañía que te espera en Masajes Verónica.